jueves, 18 de marzo de 2021

La limosna

La limosna es uno de los elementos fundamentales para trabajar la Cuaresma. 

Niño pobre
En ocasiones, los más necesitados son los más generosos, y por el contrario, los que más tienen son los que menos comparten o los que no ayudan tanto como podrían a las personas necesitadas. A veces, no nos damos cuenta y pensamos que las únicas personas que lo pasan mal son las que viven en los países pobres; en cambio, sin ir muy lejos encontramos a muchísima gente sin dinero o sin un techo donde dormir. El sentido cristiano de la limosna no es solo dar cuando nos lo piden, sino que consiste también en esforzarnos y ayudar con comida o dinero para que no haya tantas personas viviendo en la miseria.

   

Dar tu tiempo
A veces no pensamos en lo que realmente significa compartir nuestro tiempo con las personas que queremos. El tiempo es algo muy valioso, porque nunca se puede volver a recuperar lo que se entrega. Al final, vida solo hay una, así que debe disfrutarse en lo posible y vivir, dar gracias, pasarlo bien, saber cuándo parar, pero, sobre todo, estar con quien de verdad nos valora y con quien nos sentimos bien a su lado. En Cuaresma es bueno analizar a quién le regalamos nuestro tiempo y decidir donarlo a personas que lo necesitan. A veces dar nuestro tiempo es más valioso que dar nuestro dinero. Esa es la limosna que vale.

 

Dar motivación
No sabemos el poder que tienen nuestras palabras. En realidad, podemos construir mucho cuando motivamos a alguien. En Cuaresma, es bueno analizar nuestras palabras y “regalar” buenas palabras a las personas que tenemos cerca, especialmente palabras que motiven a sacar lo mejor de uno mismo.

   

 ¿Te atreves a construir una Cuaresma diferente aportando tu “limosna” más profunda: dinero, tiempo y palabras?