¿Sabías que la Religión...? Enseña a descubrir los valores humanos y personales. Habla de la amistad, el sacrificio y la bondad. Dice que todos somos iguales. Muestra el camino del bien y anima a hacer ese bien con tu prójimo. Enseña que los derechos de los demás no deben ser pisoteados. Anima a colaborar con las causas de los más necesitados...
lunes, 11 de mayo de 2020
Por muchas razones
miércoles, 9 de octubre de 2019
lunes, 22 de octubre de 2018
Campeones más allá de la ficción
viernes, 25 de mayo de 2018
El emotivo homenaje al Doctor Román
jueves, 28 de abril de 2016
Judíos Ortodoxos - 21 Días
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viernes, 12 de febrero de 2016
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Descalzo sobre la tierra roja
lunes, 25 de marzo de 2013
La Biblia
'La Biblia' nos mostrará de manera épica la historia de las Sagradas Escrituras, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. A través de majestuosos escenarios e imágenes generadas por ordenador seremos transportados al mundo de personajes míticos religiosos.
miércoles, 11 de abril de 2012
Un anuncio para Cáritas
sábado, 11 de diciembre de 2010
Jerusalén, la ciudad santa
domingo, 28 de marzo de 2010
Perdidos
La religión en la serie Perdidos
La serie Perdidos, es una de esas series que llaman de culto y de la que se están emitiendo actualmente los capítulos de la última temporada. Algunos de los alumnos sí me han comentado ser seguidores de esta serie, por eso me ha parecido interesante reproducir un artículo aparecido en La Razón sobre el papel de la religión en Lost.
Mar Velasco. LA RAZÓN. 3/03/2010 – Se acaba. «Perdidos» se acaba y, después de cinco intensas temporadas, miles de espectadores de todo el mundo siguen pendientes de una serie a la que muchos consideran «una religión». Las teorías sobre «la isla» invaden el ciberespacio y los guionistas mantienen en vilo a sus seguidores pero el éxito de la serie –saltos espaciotemporales aparte– radica, sin duda, en su habilidad para conectar con las inquietudes del ser humano, con su capacidad para hacer frente a la adversidad, de asumir la trascendencia de su existencia, siempre a través del humano y eterno debate entre la lógica, la ciencia y la fe en algo que no se alcanza a comprender.
Cristianismo, budismo, Islam, mitologías grecorromanas y egipcias, cábala y numerología, literatura… todo ha sido una fuente valiosa para los creadores y guionistas de la serie, conscientes de que la religión y todo lo que ésta significa está profundamente arraigado en el corazón del hombre.
En Perdidos, la religión –como la ciencia– es una constante. Una dualidad reflejada, sobre todo, en dos personajes: John Locke, el «hombre de fe», y Jack Shepard –en inglés «pastor», otra referencia bíblica a su función protectora en la isla– el «hombre de ciencia», el médico racional que, conforme avanza la serie, da un «salto a la fe» pulsando un botón que podría salvar el mundo y que termina por abrir una la puerta a la esperanza («nada es irreversible», le hemos oído decir hace poco). Hay personajes que han sido monaguillos (Charlie), mujeres que rezan (Rose), devotos musulmanes (Sayid) y sacerdotes nigerianos ( Mr. Eko) que llevan bastones con misteriosas inscripciones bíblicas.
La isla es un lugar para el milagro, donde un discapacitado camina y un adicto se cura, donde hay templos con piscinas de agua que ayudan a «renacer», donde se bautiza a los niños y se entierra a los muertos bajo el signo de la cruz.
Pero sobre todo, la isla –la serie– es un lugar para la redención: «Todo el mundo recibe una nueva vida en esta isla», dice John Locke, el personaje más carismático de la compleja trama de «Perdidos». Cada uno de los personajes se enfrenta a situaciones que se asemejan a las de su pasado y, en cierto modo, «la isla» les permite corregir sus errores, aunque sólo sea a través del arrepentimiento. En una época marcada por el narcisismo y el individualismo, «Perdidos» recupera el valor de la comunidad y la conciencia de que el hombre necesita ser «salvado». Desparecidas las falsas seguridades, sólo queda afrontar el «misterio» y hacerlo desde la esperanza. Independientemente de lo que los guionistas tengan previsto para cada uno de los personajes en esta «grand finale», el éxito de la serie ya es un hecho.
La Biblia, como libro, aparece en numerosas ocasiones a lo largo de la serie, en diversos escenarios (una avioneta, dos de las estaciones de la isla, la casa de Jack…) Pero el Antiguo Testamento es también la inspiración de muchos de los nombres y de las historias de los personajes de «Perdidos». Así por ejemplo, Jacob, el personaje más misterioso de la serie podría estar basado en la historia bíblica de Jacob y su hermano Esaú, hijos gemelos de Isaac y enfrentados por la progenitura. O Benjamín, en la Biblia hijo favorito de Jacob junto con José, que nació en el camino de Efratá a Belén y su nacimiento le costó la vida a su madre (igual que el personaje de la serie). También encontramos en este paraíso “perdido” a unos esqueletos bautizados como Adán y Eva, un niño que nace con el nombre de Aarón… Otro importante recurso de la serie son los diversos libros del Antiguo Testamento. Muchos capítulos llevan sus nombres: Éxodo; Números; «El Salmo 23» o expresiones como «Extraño en tierra extraña».
Como ejemplo, un fragmento de uno de los capítulos citados en el que Mr. Eko, uno de los protagonistas de la serie, recita el célebre Salmo 23 que presenta al Señor como Pastor:

